lunes, 18 de marzo de 2019

Las mutuas endurecen los criterios para conceder la baja por riesgo laboral en caso de embarazo

Hasta ahora las mujeres que ocupan puestos administrativos también tenían derecho a acogerse a esta prestación desde la semana 37. Desde el pasado mes de febrero, si lo necesitan, tendrán que pedir la incapacidad temporal y renunciar a parte de su sueldo o adelantar la baja maternal.


Las mutuas acaban de cambiar los criterios con los que se permite a las mujeres trabajadoras embarazadas acogerse a la baja por riesgo laboral. En enero se publicó una "Guía de ayuda para la valoración del riesgo laboral durante el embarazo" y desde el día 1 de febrero las mutuas ya no tienen por qué conceder esta prestación en ningún momento del embarazo a las mujeres que trabajen en puestos administrativos o similares "con una actividad física ligera".

Hasta ahora, se concedía la baja por riesgo en el embarazo de forma casi automática a todas las mujeres, aunque a unas antes que a otras. A las que más tarde se les permitía acogerse (semana 37 de embarazo) era a aquellas mujeres que trabajan sentadas y cuyo puesto solo implica una actividad física ligera. Desde el día 1 del pasado mes, estas mujeres no tendrán derecho a cogerse este tipo de baja en la que se mantiene el 100% del salario aunque no se encuentren en condiciones de trabajar. Si necesitan cogerse la baja tendrán que recurrir al médico de cabecera y a la modalidad de 'incapacidad temporal', con la que renuncian al 40% de su sueldo durante los días que falten al trabajo.

"Los cambios legislativos, sobre todo al ser considerada la contingencia del riesgo laboral durante el embarazo como profesional y, en consecuencia, ser susceptible de gestión por las mutuas (...) han hecho que, a instancia de la Dirección General del Instituto Nacional de la Seguridad Social" se promueva la revisión de los criterios para la valoración del riesgo laboral y la incapacidad temporal durante el embarazo, reza la nueva guía divulgada en su introducción.

"No existe riesgo"

El nuevo documento, que se hizo público el día 3 de enero, deja claro que "no existe riesgo" en ningún momento del embarazo en los puestos de trabajo que se caractericen por la "sedestación" a no ser que se demuestre que la trabajadora no tiene la posibilidad de cambiar de postura durante la jornada. "En los casos de trabajos administrativos y actividades gerenciales es evidente que pueden establecer no solo alternancia postural sino incluso cierta actividad física (levantarse y caminar) con la frecuencia que deseen o que el facultativo les recomiende", concluye el grupo de trabajo constituido por médicos inspectores del Instituto Nacional de la Seguridad Social, facultativos de las mutuas colaboradoras y especialistas de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO) que han realizado la revisión de la guía y desarrollado el nuevo manual.

A modo de resumen, al final de dicha guía se explica que la SEGO entiende que la incapacidad para desarrollar una actividad laboral durante el embarazo puede deberse a tres causas: por el embarazo propiamente dicho, por la existencia de complicaciones propias en el embarazo y por la exposición ocupacional. Solo esta última da derecho a seguir cobrando el sueldo íntegro. Si la causa es el embarazo en sí mismo, no.

A continuación esta guía pasa a recordar a las mujeres que si necesitan dejar de trabajar por causas derivadas del embarazo siempre pueden adelantar la baja maternal: "la Legislación Española en materia de maternidad contempla el descanso maternal con una duración, en general, de 16 semanas, de las que 6 son de obligado cumplimiento por la madre después del parto. El resto, puede disfrutarlo antes o después o compartirlo con el padre".

"Usa el transporte público"

Paola Herrera, de 32 años, es psicóloga y trabaja en el centro de salud del Arrabal, en Zaragoza, como investigadora del área de Salud Mental. Está embarazada de 29 semanas y este lunes inició los trámites para acogerse a la baja por riesgo laboral. La respuesta ha sido tajante: "Ha habido un cambio de criterios y ya no se concederá la prestación ni en la semana 37 ni en ninguna". Ella tiene que viajar todas las semanas a Teruel porque también es profesora asociada del grado de Psicología de la Universidad de Zaragoza. De momento le han indicado que esto se trata de "circunstancias personales" y que siempre le quedará la opción de usar el transporte público para ir y venir a Teruel si no puede conducir.

Una compañera suya que desempeña las mismas tareas y que dio a luz a principios noviembre sí llegó a tiempo de acogerse y pudo descansar en casa la segunda quincena de octubre sin ver reducidos sus ingresos. Ahora está de baja maternal y recuerda que en las últimas semanas de embarazo dormía menos de cuatro horas diarias: "Así no se puede ni pensar con claridad", expone. Para Paola, obligarte a coger la baja por incapacidad temporal y renunciar a parte de tu salario es una forma de "culpabilizar" a la mujer por quedarse embarazada. 


Fuente: www.heraldo.es
Fotografía: www.msn.com

jueves, 14 de marzo de 2019

Un paciente apuñala a su médico en Zaragoza

El ataque se produjo sobre las 8.30 del pasado viernes 8 de marzo en el Centro de Salud Univérsitas. El agresor tiene 83 años.


Un hombre de 83 años, que responde a las iniciales A.C. F., fue detenido por intento de homicidio tras atacar con un cuchillo a su médico de cabecera en el Centro de Salud Univérsitas, ubicado en la calle Andrés Vicente de Zaragoza.

El suceso ocurrió el viernes día 8 pasadas las 8.30 de la mañana cuando agresor se personó en el centro de salud con una bolsa y ha preguntado por el médico Pedro L., de 60 años.

Según las primeras informaciones, el hombre habría sacado el cuchillo de la bolsa y se lo habría clavado al facultativo en un costado y en un hombro.

​El médico gritó pidiendo ayuda y un celador del centro retuvo al agresor hasta que llegó la Policía. Una patrulla de la Unidad de Refuerzo Flexible (URF) de la Policía Local acudió al centro tras recibir el aviso.

Fuentes del centro médico aseguraron a Heraldo que el agresor portaba una bolsa con un cuchillo y unas tijeras, además de enseres personales pensando en su posterior ingreso en prisión.

Tanto el agresor como la víctima fueron trasladados al hospital Miguel Servet de Zaragoza. El médico presenta dos heridas de arma blanca sin riesgo vital. Al agresor se le está realizando una valoración.

El pasado mes de junio se produjo otra agresión a una facultativa del mismo centro de salud. Un hombre de mediana edad retuvo en su domicilio a la médico que había ido a realizarle una visita a domicilio. El agresor mantuvo a la mujer retenida durante más de una hora y llegó a amenazarla con un cuchillo.

Ambos casos han causado una gran conmoción entre los sanitarios, que llevan tiempo reclamando más seguridad y protección para el desempeño de su trabajo.


Fuente: www.heraldo.es
Fotografía: www.elperiodicodearagon.com

lunes, 4 de marzo de 2019

Existe relación en EEUU entre el pago de farmacéuticas a médicos y el aumento de muertes por opioides recetados

Un estudio relaciona el aumento en la publicidad dirigida médicos con mayores tasas de prescripción y más muertes por sobredosis de medicamentos recetados.

Pese a que la mayoría de las muertes son debidas a opiáceos ilegales, los opioides de venta con receta están implicados en el 40% de todas las sobredosis.

Los investigadores aseguran que se debería "limitar" la publicidad directa a médicos y "reexaminar la influencia de la industria farmacéutica".

La industria gastó casi 40 millones de dólares en promocionar estos fármacos entre más de 67.500 médicos estadounidenses.


La actual epidemia de adicción a los opioides que sufre EEUU ha sido definida como la peor crisis de drogas en la historia del país norteamericano. Una crisis que causa decenas de miles de muertes cada año y que ha hecho que los fallecimientos por sobredosis prácticamente hayan alcanzado a los que se producen por accidentes de tráfico. La epidemia tiene su origen en el amplio consumo de los nuevos analgésicos opioides que han surgido en las últimas décadas y en la agresiva publicidad de las farmacéuticas. Ahora, un nuevo estudio publicado por la revista de la Asociación Médica Americana destaca que la publicidad dirigida a médicos (el epígrafe que engloba los pagos e inversiones de las farmacéuticas en el sistema médico para dar a conocer un medicamento) también podría tener un efecto directo sobre las tasas de prescripción y sobre el aumento de las muertes por sobredosis.

Los investigadores analizaron los datos nacionales sobre la prescripción de opiáceos y muertes por sobredosis y los compararon con los datos de publicidad de la industria farmacéutica entre agosto de 2013 y diciembre de 2015. Durante ese periodo, la industria gastó casi 40 millones de dólares en promocionar estos fármacos entre más de 67.500 médicos de EEUU. 

Según los resultados del estudio, "el aumento en la publicidad de opiáceos dirigida a médicos se asoció con mayores tasas de prescripción y, posteriormente, con más muertes por sobredosis por los medicamentos recetados". Aunque el estudio solo muestra una asociación y no una relación causa efecto, los investigadores aseguran que este tipo de publicidad directa "puede contrarrestar los esfuerzos actuales para reducir el número de opiáceos recetados" y, por tanto, se deberían "limitar este tipo de actividades" y "reexaminar la influencia de la industria farmacéutica".

La prescripción triplica la de principio de siglo

Durante los últimos años, la mortalidad por sobredosis de opiáceos ha seguido aumentando en EEUU, especialmente debido la heroína y al fentanilo de origen ilegal. Sin embargo, los opioides de venta con receta siguen estando relacionados con el 40% de todas las sobredosis de este tipo de droga y suelen ser la puerta de entrada al consumo de otros opiáceos ilícitos.

Los médicos son la fuente más frecuente de los opiáceos que se consumen para uso no médico. A pesar de la reducción general de la prescripción de estos fármacos desde 2010, el país norteamericano sigue superando ampliamente al resto del mundo  y las tasas actuales de prescripción siguen siendo tres veces superiores a las de 1999. Además, estas tasas han disminuido de forma mucho más lenta en las regiones que tienen mayores niveles de mortalidad por sobredosis.

En este contexto, los investigadores plantearon la hipótesis de que los condados que reciben más publicidad son los que experimentarían posteriormente una tasa más alta de muertes por sobredosis de opiáceos recetados y que esta asociación estaría mediada por un aumento en las tasas de prescripción de opiáceos. "La industria farmacéutica invierte decenas de millones de dólares anuales en publicidad directa de opioides, así que es improbable que se pague a los médicos si dicha publicidad no aumenta las tasas de prescripción, ni mantiene altos niveles de prescripción de opioides", afirman los investigadores.

Casi 40 millones de dólares en publicidad

El estudio analizó la publicidad que la industria farmacéutica dirige a los médicos y encontraron que, entre el 1 de agosto de 2013 y el 31 de diciembre de 2015, la industria realizó 434.754 pagos por un total de 39,7 millones de dólares en publicidad de opiáceos dirigida a 67.507 médicos. Esto implica que aproximadamente 1 de cada 12 médicos estadounidenses recibió publicidad relacionada con los opiáceos, una proporción que se elevó a 1 de cada 5 entre los médicos de familia.

Tras examinar las tasas anuales de prescripción de opiáceos, los investigadores encontraron que "los condados que recibieron publicidad experimentaron posteriormente una elevada mortalidad" y que las tasas de prescripción "estaban estrechamente relacionadas con la cantidad de publicidad en todos los condados y, en parte, mediaban en la relación entre la publicidad y las muertes por sobredosis de opioides".

A pesar de los resultados, los investigadores advierten de que existe la posibilidad de que los condados con altas tasas de prescripción de opiáceos, que ya experimentaban una elevada mortalidad por sobredosis, se hayan convertido en nuevo objetivo de la publicidad de las compañías farmacéuticas y no al revés. Sin embargo, si este fuera el caso, los investigadores advierten de que también sería "motivo de preocupación el hecho de que los médicos de esos condados reciban una mayor publicidad de opiáceos".


Limitar la influencia de la industria

El estudio se suma a otros análisis anteriores que ya habían mostrado como la promoción de productos por parte de las compañías farmacéuticas está asociada con un aumento en la prescripción. Según un estudio publicado en la revista PLoS One en 2017, existe "una asociación consistente entre las actividades relacionadas con la promoción de un medicamento y un aumento inapropiado de las tasas de prescripción o una reducción de la calidad de la prescripción", por lo que recomiendan "restringir las interacciones médico-industria".

Los autores del nuevo estudio también apuestan por limitar la publicidad que las compañías farmacéuticas dirigen a los médicos como un mecanismo para reducir las prescripciones innecesarias. Además, los investigadores no solo mencionan los pagos directos a los facultativos, sino también otro tipo de pagos indirectos y de bajo valor que son muy comunes, como el pago de comidas o viajes, algo que ya había sido destacado en estudios anteriores. 

"Cada vez hay más pruebas de que las comidas patrocinadas por la industria contribuyen a aumentar la prescripción", aseguran en el estudio, y "los datos sugieren que la mayor influencia de las compañías farmacéuticas puede ser sutil y generalizada, manifestada a través de pagos de bajo valor monetario que ocurren a gran escala".

"Una tormenta de prescripciones"

El aumento en las prescripciones de los opioides ya fue previsto por un miembro de la familia propietaria de Purdue Pharma, quien aseguró durante el evento de presentación del OxyContin, analgésico que ha estado en el centro de la epidemia, que tras su lanzamiento se produciría una "tormenta de prescripciones que enterraría a la competencia". Esta afirmación está recogida en los documentos presentados el pasado martes por la Fiscal General de Massachusetts en el juicio contra esta farmacéutica y sus propietarios, en el que se les acusa de ocultar los riesgos de los opiáceos y presionar a los médicos para que mantuvieran a los pacientes con el medicamento.


Fuente: eldiario.es
Fotografía: 

martes, 26 de febrero de 2019

Aunque haya aumentado el gasto en Sanidad no se muestra en el día a día

El sistema sanitario público no consigue cerrar las heridas que le ha dejado la crisis. La cifra del dinero que se invierte en él puede ser engañosa. Ya se han recuperado los niveles de inversión de antes de la crisis (más de 73.000 millones al año, desde los 65.749 en 2013, cuando tocó fondo), pero, como sucede con las grandes variables macroeconómicas, esta recuperación aún no ha llegado al día a día del sistema. Indicadores como la lista de espera, el número de camas operativas, los ingresos hospitalarios por problemas de salud mental de la población y la percepción de los usuarios no llegan a los niveles de antes de la crisis.

Los datos muestran que la sanidad suponía en 2008 el 6,1% del PIB, que en 2010 subió al 6,7% y que desde ahí ha bajado hasta el 6,26% en 2017. Curiosamente, el gasto por habitante ha variado menos en los años de la crisis, durante los que ha oscilado entre los 1.410 y los 1.577 euros de media, que entre comunidades un mismo año. En 2018 Cataluña presupuestó un poco menos de 1.200 euros; el País Vasco, casi 1.700.

Y esto por hablar de factores medibles, dentro de un sistema poco propenso a dar datos. La reciente dimisión de 22 jefes de servicio de Vigo en protesta por las políticas públicas, las protestas por el recorte de los horarios en primaria en Madrid y la movilización de los auxiliares de enfermería son síntomas de que al sistema le aprietan las costuras.

Por eso las mareas blancas, aunque centradas en parar la privatización sanitaria, prendieron enseguida entre profesionales y pacientes.

Además las cifras de inversión sanitaria de los dos últimos años, coincide con un empuje al alza sólo por los numerosos procesos electorales.

Personal

Con el personal pasa algo similar a con el gasto: la cifra total se acerca a la de antes de los recortes (en 2012 eran 508.000 personas, según el Ministerio de Hacienda), bajó hasta menos de 479.000 y ya son más de 500.000 otra vez, además ha habido un envejecimiento de la plantilla, y la temporalidad ronda el 30%. 

Listas de espera

Con la advertencia de que ha habido un par de cambios en la metodología de la serie que aconsejan hablar más de tendencias que de datos concretos, las listas de espera muestran un deterioro desde 2008 hasta 2016, con una ligera mejoría en el último año (el recuento del Ministerio de Sanidad acaba en junio de 2018). Esta línea es común, da igual si se refiere a la espera quirúrgica o para consultas.

Camas hospitalarias

Con el mismo número de hospitales de titularidad pública en la red (unos 780), las camas operativas han pasado de 115.000 en 2010 a 110.000 desde 2013 (109.913 en 2016). Los sindicatos relacionan claramente este hecho con el aumento de las listas de espera, y lo atribuyen a los recortes en personal. 

Mortalidad 

La tasa de fallecimientos por 100.000 habitantes también está en ascenso, según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).

Percepción de los usuarios

Todos estos factores se reflejan de manera prácticamente automática en la opinión que los usuarios tienen del sistema sanitario público. El Barómetro Sanitario que elabora el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) para el Ministerio de Sanidad muestra cómo el porcentaje de quienes piensan que el sistema funciona bien o bastante bien subía hasta 2010 (73,9% de respuestas), bajó hasta el 62,7% en 2014 y en 2017 estaba en un 67,6%.

Salud reportada

Sin embargo, parece que la crisis no ha repercutido directamente en la opinión que sobre su salud tienen los ciudadanos. En 2010 el 72,1% creía que esta era buena o muy buena. En 2017 fueron el 74%. La presidenta de los economistas de la salud añade que, en tiempos de crisis económica, suele ocurrir que las personas anteponen otros temas (el paro, la vivienda) a sí mismos, y, por tanto, dan menos importancia a otros asuntos.

Sanidad privada

Una cuestión que ha quedado tocada del sistema sanitario es el prestigio, que de alguna manera se puede medir por el avance de la sanidad privada. Del total del gasto sanitario del país, las Administraciones se hacían cargo del 73,6% en 2008; en 2017, lo hacían del 70,8%. O lo que es lo mismo: la privada avanzó tres puntos en 10 años. Un síntoma en este sentido es que hayan sido dos empresas sanitarias las que han anunciado que instalarán sendos equipos de emisión de protones (un tipo de radioterapia más precisa, especialmente indicada para tumores infantiles y cerebrales). Actualmente unos 8,2 millones de personas tienen un seguro privado en España, más los tres millones de funcionarios a través de Muface.

LA SALUD MENTAL ES LA PRIMERA QUE SUFRE LOS RECORTES

La salud mental es la que más pronto acusa los recortes en Sanidad, según el estudio Crisis Económica y Salud que concluyó a finales de 2018 un equipo dirigido por Juan Oliva, de la Universidad de Castilla-La Mancha, para el Ministerio de Sanidad. El trabajo recoge que este deterioro se da más en hombres que en mujeres.

La encuesta de morbilidad hospitalaria del Ministerio de Sanidad refleja que, en general, durante los años de la crisis aumentaron las personas que fueron ingresadas en hospitales. Aparte del factor del envejecimiento, hay otros como la lista de espera o el de los posibles efectos del copago o de la saturación de primaria que pueden explicar esta situación. Tanto las hospitalizaciones debidas a problemas de salud mental como las totales bajaron entre 2008 y 2012, y entonces empezaron a subir.

Pero, además, en los casos de los ingresos por trastornos psiquiátricos, además de variar la cantidad de ingresos cambiaba la duración de los mismos, lo que puede considerarse un indicador de su gravedad. Y esta también bajó hasta 2012 para subir después.


Fuente: elpais.com
Fotografía: CNT

miércoles, 20 de febrero de 2019

Se acomete un plan para resolver las carencias en la Atención Primaria

La ministra de Sanidad, María Luisa Carcedo, anunció el pasado 16 de enero una nueva estrategia para revolucionar y renovar la Atención Primaria en España, que tiene como objetivo resolver las "carencias" que están padeciendo los usuarios/as y profesionales del Sistema Nacional de Salud (SNS).


Según explicó la titular de esta cartera, en el encuentro, al que se dieron cita responsables de diferentes colectivos médicos, además de informar sobre la metodología de trabajo que dará como resultado el documento final sobre la mejora y actualización de la Atención Primaria, se ha trasladado el documento de partida formulado por el ministerio que plantea una serie de líneas generales sobre cómo impulsar la Salud Pública en el sistema de la Atención Primaria, medidas para afrontar la fatiga laboral, estrategias para abordar la cronicidad y el papel de las tecnologías innovadoras. También se quiere renovar renovar el sistema de información o el déficit de profesionales que pueda darse en algunos territorios.

Carcedo reconoce las "carencias que vienen padeciendo los profesionales de Atención Primaria y que estos denuncian" y pone la mirada sobre "la necesidad de relanzar la Primaria para volver a otorgarle la importancia que tiene para la población, como garante de la cohesión territorial".

El primer paso en el desarrollo de este plan se dio el pasado 16 de noviembre, en el que se fijó la meta de elaborar un documento de consenso que se presentará para su aprobación en una reunión del Consejo Interterritorial del SNS, que se convocará de forma específica para abordar la cuestión.

Tres grupos de trabajo

La propuesta se articulará en torno a tres grupos de trabajo. Por un lado, un grupo de profesionales de Atención Primaria. Por otro, un grupo de trabajo institucional con representantes de las comunidades autónomas. Y un tercer grupo formado por usuarios del SNS y la ciudadanía. Cada uno de ellos elegirá a los integrantes que consideren para desarrollar sus propuestas.

Estos tres grupos realizarán aportaciones al documento de trabajo inicial diseñado por el Ministerio de Sanidad y trabajarán en paralelo para definir sus iniciativas, que se pondrán en conjunto por parte del ministerio a través de un informe final consensuado con todos los sectores implicados.

Estrategia pionera para los médicos

Salvador Tranche, portavoz del Foro de médicos de Atención Primaria, se ha mostrado muy satisfecho con el plan que el Ministerio de Sanidad les ha presentado porque “es la primera vez que un equipo ministerial les presentan una propuesta decidida por abordar el problema de la Atención Primaria”.

“El diagnostico está ya muy hecho, y lo que necesitamos es acción. Necesitamos que las decisiones sean rápidas. Y por ello es necesario abordar cuanto antes el cambio de paradigma de la Atención Primaria”, ha subrayado Tranche, que ha puesto el acento en la necesidad de crear un modelo en el que “no solo participen los médicos de familia, si no todos los profesionales que participan en la Atención Primaria”. 


Fuente: www.redaccionmedica.com
Fotografía: www.apoyatusalud.com

martes, 12 de febrero de 2019

Paro en la sanidad: 5246 enfermeros/as y 1244 médicos/as, sin trabajo en 2018

Para los graduados en Medicina, las cifras muestran un incremento del 49,09 por ciento de parados con respecto a 2017.


Los médicos y enfermeros siguen luchando contra la falta de empleo y la temporalidad del sector sanitario. Así, a 31 de diciembre, los Servicios Públicos de Empleo (SEPE) registraron un total de 1.244 médicos y 5.246 enfermeras en paro. 

Para los médicos licenciados, se ha reducido el número de parados en un 8,47 por ciento, lo que supone 100 parados menos. Comparándolo con las cifras de diciembre de 2017, el paro se ha reducido en un 13,25 por ciento. En cuanto a contrataciones, hay un 2, 21 por ciento más que en noviembre, pero una reducción del 21,61 por ciento con respecto al 2017. Además, los contratos indefinidos tienen una variación en el último año de 137,5 por ciento respecto al mismo mes del año anterior. 

Para los graduados en Medicina, las cifras muestran un incremento del 49,09 por ciento de parados con respecto a las cifras de diciembre de 2017; y un 2,5 por ciento más que en el mes de noviembre.  El número de contratos se mantiene estable comparándolos con los meses anteriores, con un ligero crecimiento del 2 por ciento respecto a noviembre. La variación anual, sin embargo, es del 200 por ciento, aunque los contratos temporales tienen una variación en el último año de 226,67 por ciento.

Enfermería

Para diplomados de Enfermería, en diciembre había un total de 8.688 demandantes de empleo, de los cuales, 3.493 son parados. Para los graduados en esta especialidad sanitaria, había 4.576 demandantes de empleo, de los cuales, 1.753 son parados. Para los profesionales de Medicina, el panorama tampoco es mucho mejor. Para los graduados, el SEPE registró 294 demandantes de empleo, de los cuales, 164 son parados; mientras que el número licenciados demandantes de empleo asciende a los 2.494, siendo 1.080 parados.

Los profesionales de Enfermería continúan luchando contra la precariedad del sector, con una leve mejoría en cuanto número de parados, pero con un desdenso de las contrataciones. Así, la cifra de contrataciones se redujo un 22,80 por ciento respecto al año 2017 para los diplomados y un 12,61 por ciento para los graduados. La misma tendencia sufren los médicos licenciados, para los que ha descendido el número de contrataciones en un 21,61 por ciento, según los últimos datos del SEPE.

Durante el último mes del año se registraron 8.688 demandantes de empleo entre los diplomados en Enfermería, de los cuales, 3.493 son parados. Esto supone una reducción del 24,0 por ciento con respecto al mes de noviembre y 11,95 por ciento con respecto a diciembre de 2017.  En cuanto a las contrataciones, en diciembre se han firmado un 22,06 por ciento menos. 

Para los graduados en Enfermería, se han registrado 4.576 demandantes de empleo, de los cuales, 1.753 son parados. La diferencia con los parados del último día del mes anterior es de 1.434 parados menos. Estos datos suponen una reducción del 45 por ciento con respecto al mes anterior, y de un 11,55 por ciento de variación con respecto al mes de diciembre de 2017.

Sin embargo, durante el mes de diciembre se produjeron un 10,32 por ciento menos de contrataciones que en noviembre y un 12,61 por ciento menos que en diciembre de 2017. 

Menos farmacéuticos parados

Por otra parte, el número de licenciados en Farmacia se ha reducido un 2,75 por ciento en el mes de diciembre, y un 8,91 por ciento respecto a las cifras del mismo mes en 2017. Las contrataciones, sin embargo, han caído un 21,43 por ciento en el último mes del año; y un 18.05 por ciento respecto a 2017.

Para los graduados, se ha producido un descenso del número de parados en un 4,07 por ciento el último mes del año, pero los resultados no son buenos echando la vista atrás un año, ya que ha aumentado el número de parados en un 42,20 por ciento.

El número de contrataciones ha caído un 30,57 por ciento respecto a noviembre; pero se han incrementado un 26,74 por ciento respecto al mismo mes de 2017. En total, hay 2.661 farmacéuticos en paro (401 graduados y 2.260 licenciados).


Fuente: www.redaccionmedica.com
Fotografía: www.elperiodicodearagon.com

martes, 5 de febrero de 2019

Gran aumento de médicos/as que piden trabajar fuera de España en 2018

3.400 personas que ejercen la medicina se han preparado este año pasado para irse a trabajar al extranjero, según los datos a 20 de diciembre de 2018 de la Organización Médica Colegial (OMC), que debe expedirles un certificado para que puedan convalidar su título en otros países. En total, desde 2011 lo han hecho más de 23.000 facultativos.

Eso no quiere decir que todos se hayan ido, advierte la OMC, pero indica el malestar que hay entre muchos profesionales con la situación de la sanidad en España. “Los datos reflejan la precaria situación de los profesionales médicos españoles y en especial la de los más jóvenes”, afirma la organización en un comunicado. Esos 3.400 son alrededor de la mitad de los médicos que cursan el MIR cada año, por ejemplo.

A esta fuga de cerebros se une otro hecho: que según la Conferencia de Decanos de Medicina, desde ahora y hasta 2026 se jubilarán unos 70.000 facultativos. Teniendo en cuenta que en la sanidad pública trabajan unos 144.000, según el Ministerio de Sanidad, ello supone que habrá que renovar una parte considerable de la plantilla.


Más plazas MIR

Precisamente por eso, la ministra de Sanidad, María Luisa Carcedo, anunció hace unas semanas en un desayuno del Fórum Europa que ha convocado a la Comisión de recursos Humanos del Sistema Nacional de Salud para debatir dos medidas al respecto: aumentar las plazas MIR (poco más de 6.000 cada año) y desbloquear la aprobación de unidades docentes para formar a especialistas.

Francia y Reino Unido son los destinos favoritos del personal médico que quiere marcharse y son más los jóvenes, los que tienen entre 31 y 35 años, los mayoritarios entre quienes se plantean trabajar fuera. Por especialidades, son los médicos de familia, oftalmólogos y anestesiólogos (tres titulaciones muy demandadas fuera) los que inician los trámites con más frecuencia. No todos los que piden el certificado pretenden trabajar fuera. Para seguir los estudios en el extranjero lo solicitó el 4,6%; para tareas de cooperación, el 9,2%. De todos ellos, el 51,5% han sido solicitados por mujeres y el 48,5% por hombres.

La proporción viene a corresponderse con la situación de la profesión, en la que ya hay más mujeres que hombres. Por ejemplo, en el último año con datos en el Instituto Nacional de Estadística, 2017, había 253.795 médicos/as colegiados, de los que 127.979 (el 50,4%) eran mujeres. Una feminización creciente: en 2007, de 208.098 colegiados, 90.738 (el 43,6%) eran mujeres. Si se va a datos de otro decenio anterior, las cifras de 1997 son 168.240 colegiados, con 61.180 mujeres (el 36,4%). En alguna especialidad, como la de Medicina de Familia, ellas ya son el 75% de quienes ejercen en la sanidad pública. Esta corriente va a crecer aún más: el 70% del alumnado de las facultades de Medicina está formado por mujeres, que obtienen, en consonancia, el 70% de las plazas MIR que se convocan cada año para cursar una especialidad.

La tendencia a que haya cada vez más mujeres ejerciendo la medicina puede suponer cambios en el esquema del personal, porque la preferencia por las especialidades no es la misma, aunque ya hay áreas, como la cardiología, que si hace una década se consideraba básicamente masculina, cuenta en la actualidad con un 40% de mujeres, según datos de la Sociedad Española de Cardiología.

Eso sí, todavía esa feminización de la profesión no se refleja en los puestos de jefe de sección o de servicio, que es un 80% están ocupados por hombres.


Fuente: elpais.com
Fotografía: image.freepik.com