martes, 8 de octubre de 2019

Aragón lidera el desarrollo de una técnica pionera para luchar contra las células cancerígenas desde el interior del tumor

Introducen catalizadores como "caballos de Troya" en células tumorales para matarlas desde su interior.

Investigadores e investigadoras de las universidades de Zaragoza y de Granada y del Centro de Investigación del Cáncer de Edimburgo desarrollan esta nueva herramienta.


Utilizar caballos de Troya para combatir el cáncer desde el interior de las propias células tumorales sin dañar al resto de tejidos sanos es el objetivo de la nueva herramienta creada por investigadores e investigadoras del Instituto de Nanociencia de Aragón (INA) de la Universidad de Zaragoza, de ARAID del Gobierno de Aragón, de la Universidad de Granada (UGR) y del Cancer Research UK Edinburgh Centre, en la Universidad de Edimburgo.

En concreto, los científicos han utilizado exosomas como caballos de Troya para llevar catalizadores de Paladio (Pd) hasta el interior de células cancerosas. “Hemos introducido el catalizador dentro de unas minúsculas vesículas o exosomas con un tamaño del orden de 100 nanómetros, que son capaces de viajar al interior de la célula tumoral. Una vez allí, han catalizado una reacción que transforma una molécula pasiva en un potente anticancerígeno”, señala Jesús Santamaría, catedrático de la Universidad de Zaragoza, que junto con el Prof. Unciti-Broceta ha liderado este trabajo que publica la prestigiosa revista científica Nature Catalysis.

En el estudio “Cancer-derived exosomes loaded with ultrathin palladium nanosheets for targeted bioorthogonal catalysis” participan María Sancho, Víctor Sebastián y Manuel Arruebo, de la Universidad de Zaragoza, y Pilar Martín-Duque, de la Fundación Agencia Aragonesa para la Investigación y el Desarrollo (ARAID adjudicada al IACS) del Gobierno de Aragón en el INA y asociada al IIS-Aragón, así como la investigadora de la UGR, Belén Rubio Ruiz. El trabajo se ha realizado en colaboración con el grupo de investigación de la Universidad de Edimburgo, dirigido por el profesor Unciti-Broceta.

“Matar una célula cancerosa es sencillo: hay multitud de moléculas tóxicas que pueden hacerlo. El problema es conseguir que el tóxico vaya a la célula cancerosa solamente, y no a células sanas en el organismo. Esta falta de selectividad a la hora de dirigir las drogas anticancerígenas es la causa de los efectos secundarios, a menudo devastadores, que sufren los pacientes de cáncer en tratamiento quimioterápico. En lugar de inyectar esos fármacos en el torrente sanguíneo, sería mucho mejor si se pudieran fabricar directamente en el interior de las células cancerosas. Y eso es lo que ha logrado este equipo internacional de científicos”.

“Usamos catalizadores en muchos aspectos de la vida cotidiana porque permiten llevar a cabo reacciones químicas que, de otra forma, no serían posibles. Por ejemplo, los gases que salen de nuestro coche pasan por un catalizador para convertirlos en otros menos dañinos para el medio ambiente y la salud”, indican los autores del trabajo. Por eso sorprende que la catálisis, tan útil en tantos campos, no se emplee prácticamente en oncología. “Esto se debe a que existen grandes obstáculos: encontrar catalizadores y reacciones adecuadas y, sobre todo, llevar los catalizadores al interior de las células objetivo, y no a otras”.

La clave: los exosomas

Sin embargo, apuntan, “los exosomas pueden tener la clave. Los exosomas se secretan por parte de la mayoría de las células y están rodeados por una membrana que contiene elementos que son característicos de la célula de la que provienen. Eso les proporciona selectividad (tropismo hacia las células de origen), y hace posible llevar una carga terapéutica preferentemente hasta la célula original, incluso en presencia de otras células”.

 Los autores del trabajo han encontrado la manera de inducir la síntesis de catalizadores (nanoláminas de Pd con un espesor de poco más de un nanómetro) en el interior de exosomas de células tumorales sin perturbar las propiedades de sus membranas, convirtiendo así los exosomas en caballos de Troya capaces de llevar el catalizador hasta las células cancerosas originales. Una vez allí, han catalizado la síntesis “in situ” de un compuesto anticancerígeno (panobinostat, un quimioterápico aprobado en 2015).

Los investigadores describen este proceso cuya eficacia han demostrado en su estudio: “Hemos recogido exosomas del mismo tipo de célula cancerosa que se pretende tratar, los cargamos con el catalizador de paladio y lo devolvemos al medio de cultivo. Allí, gracias a su tropismo selectivo, los exosomas se encargan de llevar el catalizador hasta la célula original. Una vez dentro, el catalizador convierte el panobinostat inactivo en la forma activa y tóxica, produciendo la muerte de la célula tumoral justo en el lugar que queremos: el interior de la célula tumoral”.

La clave del proceso, explican, “es la selectividad del transporte mediante exosomas. De este modo, el panobinostat solo se genera dentro de las células a las que ha llegado el catalizador, produciendo preferentemente la muerte de las células tumorales originales, mientras que los niveles de mortandad en otras células son mucho menores”.


Fuente: www.eldiario.es
Fotografía: www.efe.com

lunes, 30 de septiembre de 2019

El sistema sanitario español tiene mucho que mejorar por mucho que digan los políticos

Es raro el mes en el que un político no menciona que el sistema sanitario público español es de los mejores del mundo. Pero, ¿en qué se fundamentan este tipo de afirmaciones, sobre todo después de las restricciones presupuestarias por la crisis de 2008?


Lo primero que debemos saber es que dependiendo de qué es lo que se compara, el resultado puede variar enormemente. Así, si hacemos una clasificación de la bondad de los sistemas sanitarios de los países europeos y escogemos indicadores tales como los trasplantes de órganos, la reproducción asistida o la tasa de cumplimiento del calendario vacunal infantil, España estará, sin duda, a la cabeza de la clasificación. Ahora bien, si escogemos las listas de espera, el correcto consumo extrahospitalario de antibióticos o la cobertura sanitaria de profesionales de salud mental, encontraremos a nuestro país en una posición muy diferente. El segundo aspecto a considerar es la calidad de los datos de los indicadores de que se disponen de los países que entran en el análisis.

No son muchos los estudios comparativos disponibles que se pueden consultar para saber en qué situación se encuentra el sistema sanitario español en relación al de otros países. Lo que realmente importa es cómo se compara nuestro sistema sanitario con el de los países europeos. Referirse al "mundo" no deja de ser una trampa, pues cualquier país occidental tendrá un sistema sanitario "de los mejores del mundo" si se tiene en consideración a los países en vías de desarrollo. A continuación, se van a mencionar dos estudios que se realizaron con metodologías muy diferentes.

El primero se publicó en la revista médica Lancet, y fue realizado por el proyecto Carga Global de Enfermedades 2016 (GBD, en sus siglas en inglés). En este análisis se estudió el acceso y la calidad del cuidado de la salud mediante un índice global que puede tomar valores de 0 a 100. En el índice se consideraron la muerte por causas que se podrían haber evitado si hubiese un cuidado médico efectivo y la existencia de medidas preventivas. Se estudiaron 32 causas que incluyen, entre otras, ocho enfermedades infecciosas, ocho tipos de cáncer, y cuatro enfermedades cardiovasculares. Cada causa puede recibir de 0 a 100 puntos.

En 2016, la puntuación más alta de los países de la Unión Europea la obtuvieron Finlandia, Holanda y Luxemburgo con 96 puntos y la más baja, Bulgaria con 77. España obtuvo 92 puntos ─como Alemania y Francia─, y se situó en el puesto 9, mientras que Italia y Reino Unido obtuvieron 95 y 90 puntos, respectivamente. En 12 indicadores, España obtuvo la mejor puntuación (100), mientras que las peores fueron en cáncer de piel (57) y cáncer de cuello uterino (60). Si nuestros políticos utilizan esta clasificación, podrían afirmar que España dispone de uno de los mejores sistemas sanitarios, aunque este estudio, por los indicadores que usa, no permite establecer diferencias sustanciales entre países con sistemas sanitarios avanzados.

El segundo análisis es el Euro Health Consumer Index 2018 (el Índice Europeo de Consumo de Salud), que desde 2006 publica periódicamente Health Consumer Powerhouse, una entidad privada radicada en Francia. Al introducir indicadores de ámbitos muy diferentes, permite analizar los sistemas sanitarios desde una perspectiva amplia. Así, se analizan y puntúan 47 indicadores de aspectos muy diversos: derechos e información a los pacientes, tiempo de espera, resultados en salud, medidas preventivas, cartera de servicios o medicamentos. La puntuación máxima es de 1.000 puntos. La mejor puntuación la obtuvo Holanda con 883, y la peor Rumanía con 549. España obtuvo 698, situándose en el puesto 15 de 25 países de la Unión Europea. Francia, Alemania y Reino Unido obtuvieron 796, 785 y 728 puntos, respectivamente; Italia 687. Francia, en este estudio, tiene un sistema sanitario un 14% superior al español.

La peor área del sistema sanitario español es la relativa al tiempo de espera, que evaluó indicadores como el acceso directo al especialista, la cirugía programada con una espera menor a 90 días o la realización de un escáner en menos de 7 días. Las mejores áreas fueron la de la cartera de servicios y la de medidas preventivas. Un problema de este estudio es el de los indicadores elegidos: siempre habrá quienes piensen que otros son más adecuados. Otro problema es el de la calidad de los datos utilizados en la evaluación; incluso hay países de los que no se disponen de datos de ciertos indicadores. Nuestros políticos no deberían considerar este estudio si quieren afirmar que nuestro sistema sanitario es de los mejores.

Lo dicho, como casi con todo en este mundo, dependiendo qué y cómo se mide algo se obtienen resultados diferentes.


Fuente: www.infolibre.es
Fotografía: www.eleconomista.es

martes, 24 de septiembre de 2019

La mortalidad y las urgencias aumentaron en Aragón este verano debido a las altas temperaturas

Son las conclusiones de la primera evaluación del Plan de Vigilancia de los Efectos del Exceso de Temperaturas sobre la Salud en Aragón.

Se ha analizado el periodo comprendido entre el 1 de junio al 28 de julio. El estudio realiza un análisis de las temperaturas registradas, de las urgencias hospitalarias, de la actividad del 061 y de la mortalidad en este periodo.

Si la media semanal de fallecimientos en estas semanas del año ronda los 130 o 140, se han alcanzado picos de 192 en la semana del 1 al 7 de julio, además de contabilizarse varias semanas por encima de los 140.

De una media habitual de 8.000 urgencias semanales, se han alcanzado picos de 9.049 en la semana del 3 al 9 de junio, y de 8.684 y 8.613 en las dos semanas sucesivas.


"Los periodos de elevación de las temperaturas por encima de lo esperado se traducen en una mayor presión en las urgencias sanitarias y también en un aumento de la mortalidad, además de en un incremento sustancial de las atenciones por patologías relacionadas con el calor". Estas son algunas de las conclusiones de la primera evaluación del Plan de Vigilancia de los Efectos del Exceso de Temperaturas sobre la Salud en Aragón, elaborado por la Dirección General de Salud Pública del Departamento de Sanidad del Gobierno autonómico, tras analizar el periodo comprendido entre el 1 de junio al 28 de julio. El estudio realiza un análisis de las temperaturas registradas, de las urgencias hospitalarias, de la actividad del 061 y de la mortalidad en este periodo.

En cuanto a las temperaturas, los criterios de Salud Pública se basan en los umbrales establecidos para cada provincia, a partir de los cuales se considera que hay afecciones para la salud de las personas: Huesca, 34 de máxima y 20 de mínima; Teruel, 36 y 17; y Zaragoza, 36 y 20.

En estas ocho primeras semanas de la temporada 2019, las temperaturas han superado los umbrales tanto máximos como mínimos de forma simultánea en una misma jornada varios días consecutivos en las semanas 26 y 30 en Huesca y en Zaragoza, y también en la semana 27 en el caso de Zaragoza. Además, el número de días de cada mes que las temperaturas reales han superado las temperaturas medias de los últimos 15 años ha sido superior al 50 % tanto en las temperaturas máximas como mínimas en las tres capitales de provincia en julio y también en junio, salvo las mínimas de Teruel. De especial relevancia han sido las olas de calor sufridas los últimos días de junio y la semana del 22 de julio, sobre todo en Zaragoza capital.

Aumento de las urgencias

Durante el periodo analizado se ha estado por encima de la media de urgencias esperadas, lo que sugiere, explican, que el número de urgencias durante las temporadas de calor aumenta cada año, si bien este fenómeno de mayor frecuenciación de las urgencias se observa también en otras épocas del año. Este incremento se ha dado de forma acusada en Zaragoza capital, donde se superaron con creces los valores medios durante todo el periodo.

De este modo, de una media habitual de 8.000 urgencias semanales, se han alcanzado picos de 9.049 en la semana del 3 al 9 de junio, y de 8.684 y 8.613 en las dos semanas sucesivas, por ejemplo. Así, en las ocho semanas analizadas se alcanzaron valores superiores a la media en Zaragoza capital, en cuatro de las ocho en Huesca y en siete en Teruel.

Más aún se ha percibido este incremento en los servicios atendidos por el 061. Los picos de asistencias se han registrado en las semanas 26 (3.119 urgencias), 27 (3.237) y 30 (3.237), coincidiendo con las semanas de más calor. La media de asistencias de los últimos 5 años es de 2.700 urgencias semanales.

En cuanto a las atenciones en los servicios de Urgencia por patologías relacionadas con las altas temperaturas, del 1 de junio al 28 de julio se notificaron 139 asistencias por estas causas (golpe de calor, síncope, agotamiento por calor, calambres, edema por calor, fatiga…). El día 29 de junio, concretamente, se registró el máximo histórico, con 26 asistencias por este motivo. En el periodo analizado se han contabilizado 8 ingresos hospitalarios (7 hombres y una mujer), seis de ellos mayores de 65 años. Como referencia, durante el año pasado se registraron 94 atenciones de este tipo en toda la temporada; 109 en 2017; 77 en 2016 y 111 en 2015.

En cuanto a la mortalidad, en Zaragoza se estuvo la mayor parte de los dos meses por encima de la mortalidad media esperada, coincidiendo con los picos de temperatura. Así, si la media semanal de fallecimientos en estas semanas del año ronda los 130 o 140, se han alcanzado picos de 192, en la semana del 1 al 7 de julio, además de contabilizarse varias semanas por encima de los 140 fallecimientos.

Cabe recordar que la Dirección General de Salud Pública activó ya el pasado 1 de junio el Plan de acción para la prevención de los efectos de las temperaturas extremas sobre la salud en Aragón, que se extenderá hasta el próximo 15 de septiembre. El plan, dirigido por Salud Pública, “tiene por objetivos prever posibles problemas para la salud de los ciudadanos relacionados con las situaciones de calor extremo y medir las consecuencias para la salud de la población”. Cuenta con la colaboración de varios departamentos, instituciones y organizaciones y se realiza en coordinación con el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad.


Fuente: www.eldiario.es
Fotografía: www.flickr.com

lunes, 16 de septiembre de 2019

En Aragón hallan un nuevo método para ayudar a la superviviencia de algunos niños y niñas con cáncer

El biomarcador ayuda a detectar de forma precoz la infección, casi siempre hospitalaria, denominada "aspergilosis invasiva". Alrededor del 30% de los niños y niñas con cáncer que contraen esta infección fallecen. 


El aspergillus es un moho muy frecuente en la naturaleza y que se encuentra en el aire. Por ejemplo, es el moho gris-verdoso que aparece en el pan viejo, en las naranjas, en las cebollas… El sistema inmune elimina este hongo automáticamente, pero cuando alguien está inmunodeprimido, como es el caso de algunos niños y niñas con cáncer que están recibiendo tratamientos como quimioterapia, puede desarrollarse en los pulmones, invadir el resto del cuerpo y ser letal. De hecho, alrededor del 30% de los niños y niñas con cáncer que contraen la aspergilosis invasiva fallecen.

Pero ya hay avances en la lucha contra esta infección, ya que gracias a las investigaciones contra el cáncer infantil que se están desarrollando en el Instituto de Investigación Sanitaria de Aragón (IIS Aragón), con el apoyo de Aspanoa, el equipo científico ha descubierto un nuevo biomarcador denominado “bismetilgliotoxina”, que ayuda a detectar de forma precoz una infección casi siempre hospitalaria causada por el moho aspergillus, comúnmente denominada "aspergilosis invasiva", y que compromete la supervivencia de algunos niños y niñas con cáncer.

El principal problema para el tratamiento de este hongo es que los actuales detectores son lentos y en ocasiones dan falsos negativos, retrasando el inicio de la medicación. Sin embargo, este nuevo biomarcador es capaz de detectar antes la infección, contribuyendo a reducir los posibles falsos diagnósticos. Esto se ha podido comprobar ya con dos pacientes que estaban siendo tratados en el Hospital Infantil Miguel Servet de Zaragoza contra la leucemia infantil: el diagnóstico precoz permitió adelantar el tratamiento con antifúngicos.

Durante doce meses, el investigador ARAID del IIS Aragón, Julián Pardo, junto a Eva Gálvez, científica del Instituto de Carboquímica del CSIC y Carlota Calvo, investigadora del IIS Aragón  y jefa de sección de la Unidad de Oncopediatría del Hospital Infantil Miguel Servet de Zaragoza, así como Antonio Rezusta, investigador del IIS Aragón y jefe de servicio de Microbiología del Hospital Miguel Servet, han estado trabajando en torno a pacientes pediátricos afectados por leucemia.

Innovación en el Hospital Miguel Servet

Además de los resultados de la investigación propiamente dicha, este proyecto ha permitido introducir una innovación dentro de los servicios de Microbiología y Oncopediatría del Hospital Miguel Servet, dirigidos por Antonio Rezusta y Carlota Calvo. Se trata de la determinación rutinaria, precisa y rápida de los niveles en sangre de voriconazol, uno de los principales medicamentos antifúngicos contra la aspergilosis invasiva.

Dado que cada persona absorbe, metaboliza y elimina los medicamentos a una velocidad diferente, este procedimiento es clave para que los médicos puedan adecuar la dosis de antifúngico para así poder eliminar el moho de forma más eficaz antes de que la infección cause daños irreversibles o bien evitar sobredosificaciones con efectos indeseables. Tanto el diagnóstico precoz -que se realiza en el CSIC- como la administración adecuada del fármaco conllevan además un ahorro económico al Salud. Este cambio de procedimiento es pionero en Aragón y permite al Miguel Servet ponerse en este punto a la altura de centros hospitalarios estatales de referencia.

Este proyecto de investigación está financiado por Aspanoa, el Gobierno de Aragón y la Universidad de Zaragoza a través del IIS Aragón, el departamento de Investigación e Innovación y ARAID. La inversión conjunta a cinco años asciende a 450.000 euros, de los que 200.000 han sido aportados por Aspanoa.


Fuente: arainfo.org
Fotografía: radio.uabc.mx

martes, 10 de septiembre de 2019

Sanidad establece tres requisitos para atender gratuitamente a todas las personas residentes independientemente de su situación legal

El Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social ha remitido a las comunidades autónomas un documento, fechado el pasado 20 de junio, con recomendaciones sobre cómo aplicar el Real Decreto 7/2018 sobre acceso universal al Sistema Nacional de Salud (SNS), aprobado hace un año, en el que se establecen tres requisitos para prestar asistencia sanitaria de forma gratuita a los inmigrantes irregulares.

El objetivo del trabajo es, tal y como se señala en el texto, "garantizar" la homogeneidad en el desarrollo del procedimiento para la solicitud, registro y expedición del documento certificativo que acredite a las personas extranjeras que, encontrándose en España y sin tener su residencia legal en el país, puedan recibir asistencia sanitaria con cargo a fondos públicos en el Sistema Nacional de Salud (SNS).

Para ello, el departamento marca como condiciones que estas personas que no estén en la obligación de acreditar la cobertura obligatoria de la prestación sanitaria por otra vía, no poder exportar el derecho de cobertura sanitaria desde su país de origen o procedencia, y no existir un tercero obligado al pago.

Para poder solicitar esta asistencia, se deberá presentar el pasaporte o documento oficial de identidad expedido por el país de origen o, en ausencia de los mismos, un documento con fotografía emitido por la Administración General del Estado. En el caso de los menores de edad, la identidad se podrá acreditar a través del certificado de nacimiento o libro de familia emitido por su país de origen o por España.

"La tenencia de un documento de identidad, expedido por cualquier administración, es requisito imprescindible para proceder a su registro en las bases de datos poblaciones. Sin ello no sería posible garantizar la seguridad del paciente, dado que a dicho registro se va a asociar la información clínica para su atención sanitaria. En caso de no disponer de una identificación cierta de la persona no será posible realizar su registro electrónico ni emitir un documento certificativo, sin perjuicio de que se le preste la asistencia sanitaria que proceda", establece el texto ministerial.

Al mismo tiempo, se deberá presentar un certificado o volante de empadronamiento actualizado en la comunidad presentación de la asistencia sanitaria con una antelación mínima de tres meses. En el caso en el que no se pueda acreditar la residencia, el Ministerio informa a las comunidades de que se podrá recabar la acreditación de residencia efectiva previa con una antelación mínima de tres meses aportando documentos oficiales como, por ejemplo, una carta de viaje expedida por el consulado, inscripciones en colegios o visitas a servicios sociales.


El documento se renovará cada dos años

Las personas en situación administrativa irregular que quieran recibir asistencia sanitaria gratuita en España tendrán también que presentar también un certificado de no exportación del derecho a la cobertura sanitaria emitido por su país de origen; así como una acreditación que demuestre que no existen terceros obligados al pago como, por ejemplo, las entidades de carácter público o privado que han suscrito con el interesado un seguro de enfermedad de carácter obligatorio, vigente y válido en España.

Si la documentación aportada es "insuficiente o incorrecta", se da un plazo de 10 días para aportar todos los documentos requeridos. Si es aceptada la solicitud, se le dará un documento provisional acreditativo de que su solicitud ha sido aceptada a trámite y que le permitirá, durante un máximo de tres meses hasta que el expediente se resuelva, el acceso a la asistencia sanitaria con cargo a fondos públicos. No obstante, si se desestima la solicitud y se ha producido alguna asistencia sanitaria, el documento elaborado por el Ministerio de Sanidad establece que se facturarían los costes.

Una vez que la solicitud ha sido valorada y aceptada, se incluirá a la persona tanto en la base de datos de población protegida autonómica o del Ingesa como en la del SNS en un plazo máximo de tres meses desde que presentó la solicitud. El documento deberá ser renovado cada dos años.

En cuanto a la aportación farmacéutica, el documento de recomendaciones señala que, al igual que lo establece el Real Decreto 7/2018, los extranjeros no registrados ni autorizados como residentes en España aportarán el 40 por ciento del precio.

Finalmente, el reconocimiento de estos derechos serán revocados cuando la persona obtenga la residencia legal en España, se produzca un cambio de situación legal que permita acceder a la cobertura sanitaria pública por otra vía, haya un incumplimiento sobrevenido de alguno de los requisitos de inclusión, se caduque el periodo de reconocimiento vigente del documento acreditativo, se utilice de forma fraudulenta dicho documento, se compruebe que se ha trasladado a España con una finalidad sanitaria (turismo sanitario), y se confirme que la información o documentos aportados con la solicitud no son ciertos.


Fuente: www.abc.es
Fotografía: www.20minutos.es

martes, 3 de septiembre de 2019

Descubierto el tipo de células inmunitarias que desencadenan artritis reumatoide

Investigadores/as belgas han descubierto, en un estudio publicado en la revista "Nature Cell Biology" y en el que también han participado profesionales de Grecia, Japón y Alemania, que los macrófagos, un tipo de células inmunitarias, son los responsables de desencadenar la artritis reumatoide.


Además, han descubierto cómo la proteína A20 previene la muerte de macrófagos y protege contra la artritis, lo que podría abrir nuevas posibilidades para el tratamiento de esta enfermedad inflamatoria crónica y progresiva que afecta a las articulaciones, causando una hinchazón dolorosa que eventualmente produce erosión ósea y deformidad de las articulaciones.

En concreto, los/as expertos/as han observado que la respuesta inflamatoria se debe a que una fracción de células inmunes especializadas, los macrófagos, mueren por un tipo específico de muerte celular que promueve la inflamación, llamada necroptosis. En este sentido, los investigadores  e investigadoras pudieron prevenir el desarrollo de la enfermedad bloqueando la necroptosis.

"Además, en el estudio revelamos cómo el tipo particular de desaparición de los macrófagos da forma a la activación de los fibroblastos sinoviales, un tipo de célula clave que orquesta la destrucción del cartílago y el tejido óseo en la artritis reumatoide", han detallado los y las investigadoras.

Finalmente, el estudio ha confirmado la importancia crucial de A20 en el control de la inflamación, así como que prevenir la muerte celular es una función antiinflamatoria crítica de A20 para proteger contra la artritis.

"Desde una perspectiva terapéutica, este es un hallazgo muy importante, ya que sugiere que los fármacos que inhiben la muerte celular podrían ser efectivos en el tratamiento de esta enfermedad, al menos en un subconjunto de pacientes donde la muerte por macrófagos podría proporcionar la base desencadenar", han zanjado los científicos/as.


Fuente: www.redaccionmedica.com
Fotografía: www.youtube.com

martes, 27 de agosto de 2019

Un bajo índice de personas que cuidan a sus familiares dependientes cotizan por ello a la Seguridad Social

Un 6,4%. Este es el aún exiguo porcentaje de cuidadores y cuidadoras de familiares dependientes que cotizan a la Seguridad Social en Aragón a pesar de que desde el pasado 1 de abril el Estado volvió a asumir el pago de las cuotas. Según los datos de finales de junio sobre la gestión del sistema de la dependencia, solo 933 cuidadores/as no profesionales han suscrito hasta ahora el convenio especial para estar afiliados/as. En la Comunidad hay 14.677 personas que reciben una ayuda económica para ser atendidos en su hogar por algún pariente, que en la gran mayoría de los casos suele ser una mujer y en muchos casos ya jubiladas.


La recuperación del pago de las cuotas por el Gobierno central no ha conseguido, ni de lejos, recobrar el nivel de afiliación que había antes de que en 2012 el Ejecutivo de Mariano Rajoy eliminara la cotización de este colectivo. Esto a pesar de que la iniciativa de Pedro Sánchez ha logrado más que triplicar la cifra de cuidadores/as no profesionales que están de alta en la Seguridad Social. De los 259 que había a finales de este año, se ha pasado a los ya mencionados 933 (558 en Zaragoza, 226 en Huesca y 149 en Teruel), lo que supone un incremento de un 260%.

A finales de junio de 2012, en Aragón tenían suscrito un convenio de estas características 3.716 personas: 2.393 en la provincia de Zaragoza, 721 en Teruel y 602 en Huesca, según los datos facilitados por el Ministerio de Trabajo. Este número suponía entonces un 26,14% de los 14.213 ciudadanos/as que tenían concedida una ayuda económica para cuidados en el entorno familiar. La afiliación ha ido cayendo en picado de forma generalizada en toda España en los últimos siete años al tener que asumirla cada uno. En Aragón, descendió a 638 en julio de 2013, a 472 en 2014, a 415 en 2015 a 325 en 2016 y a 285 en 2017.

Cuando recuperó el pago de las cuotas a la Seguridad Social, el Gobierno calculó que podrían beneficiarse un 44% de las prestaciones de cuidadores/as. De ser así, en la Comunidad se rondarían los 6.000 beneficiarios/as, una cifra que está a años luz de la realidad.

Desde el pasado 30 de junio las personas interesadas pueden seguir adhiriéndose al convenio especial, pero tendrá efectos a partir de la fecha de suscripción y no con carácter retroactivo desde el 1 de abril como ha venido ocurriendo hasta ahora. La principal ventaja es que los años dedicados a atender a la persona enferma se integran a la vida laboral y contribuyen a generar derecho a prestaciones como la de la jubilación o la de incapacidad permanente.

Desde el Espacio de Defensa de los Derechos Sociales recuerdan que más de la mitad de estos cuidadores/as son personas ya jubiladas, por lo que no pueden cotizar, y otro gran número de ellos/as compatibilizan esta labor con su trabajo o con una jornada reducida. Además recuerdan la posibilidad de que la información tampoco haya llegado a todos los usuarios y usuarias, ya que debido a la política de protección de datos la Administración no ha podido llevar a cabo una campaña individualizada para dar a conocer las novedades.


Fuente: www.heraldo.es
Fotografía: www.europapress.es