miércoles, 30 de enero de 2019

Oftalmología y Traumatología del Grande Covián de Zaragoza sufren retrasos de más de un año

La demora media para una consulta de Oftalmología es de 30 días en Aragón, según los últimos datos de listas de espera de noviembre de 2018 publicados por el SALUD. Sin embargo, a A.L., paciente de 50 años con tensión ocular crónica y operado de cataratas, le dijeron en el centro de especialidades Grande Covián de Zaragoza que tenía que esperar más de dos años, hasta mayo de 2020.  Los retrasos en algunas especialidades (Oftalmología y Traumatología, principalmente) se suman a las quejas por falta de médicos y otros servicios en el centro Grande Covián.


"Desde hace cuatro años voy a revisión oftalmológica cada seis meses. La última visita que tuve fue en noviembre de 2017 y me tocaba revisión en mayo de 2018. Como no me había llegado ninguna citación, acudí a preguntar al centro de especialidades. En Citaciones me dijeron que llevaban dos años de retraso, y que la fecha probable era mayo de 2020. Es inaceptable y me están obligando a acudir a un médico particular. Espero su respuesta. Gracias", explicó este paciente en la queja que presentó el 10 de enero ante el servicio de atención al paciente.

Una semana después de presentar la queja, le llamaron para atenderle. "Parece que están tratando la sanidad pública como una empresa de telefonía: si llamas a protestar, te hacen ofertas", se lamenta. Otra paciente se quejaba hace unos días de que la demora que le habían dicho en Traumatología era de 18 meses.

En el SALUD reconocen que hay un retraso en las revisiones de varias especialidades como consecuencia del aumento de actividad. "Cada vez hay más pacientes en tratamiento, y por lo tanto aumenta el número de revisiones. Las primeras consultas se atienden normalmente en menos de un mes, pero las revisiones tardan más, salvo que sean casos preferentes o urgentes", explican desde el SALUD. "No hay un tiempo determinado de espera, depende de cada caso. Somos conscientes del problema y se está trabajando para intentar solucionar este atasco", añaden.

La asociación de vecinos de La Jota también ha recibido quejas por los retrasos y la atención en el Grande Covián. Señalan que hay retrasos considerables en Traumatología y Urología. También destacan que hay personas con factores de riesgo incluidas en el programa de detección precoz de cánder de colon que llevan tres años esperando alguna prueba.

"El Grande Covián arrastra problemas desde hace varios años. Trasladaron varias consultas al hospital Nuestra Señora de Gracia (Provincial), lo que perjudica mucho a los pacientes de la Margen Izquierda que ahora tienen que desplazarse al centro. Y cada vez nos llegan más quejas por las listas de espera", señala Teresa García Maldonado, vicepresidenta de la Asociación de Consumidores y Usuarios (Informacu). Este colectivo presentó más de 7.000 firmas en junio para pedir que el centro de especialidades volviera a recuperar las consultas externas trasladadas hace seis años (Vascular, Otorrinolaringología, Ginecología, Rehabilitación y Planificación Familiar).

La saturación del centro de salud de La Jota

En la Margen Izquierda preocupa especialmente la saturación del centro de salud de La Jota y el retraso en la construcción del nuevo centro de atención primaria prometido para el barrio Jesús. "El centro de salud está saturado desde hace años. De momento, han licitado la redacción del proyecto para el nuevo centro, en la calle Mas de las Matas. Pero no tenemos garantías de cuándo empezarán las obras. Lo último que nos dijeron es que podrían empezar en 2020", afirma Raúl Gascón, presidente de la asociación de vecinos del barrio Jesús.

"El centro de salud de La Jota ya nació pequeño y el problema se va a agudizar. Se diseñó para 17.000 personas, empezó con 21.000 pacientes, ahora hay 27.000 y este año llegaremos a las 30.000 personas con las nuevas viviendas que se están construyendo en la ribera y el entorno de la avenida de Cataluña. Se trasladaron algunas consultas del centro de salud a unos locales en la calle Felisa Galé, pero resultó insuficiente. Ahora la DGA quiere llevar algunas consultas al Grande Covián, que tiene espacio libre. Se hace evidente la necesidad del nuevo centro de salud", subraya Juan Andrés, presidente de la asociación de vecinos de La Jota.


Fuente: www.heraldo.es
Fotografía: www.elperiodicodearagon.com

martes, 22 de enero de 2019

Posible víctima de fraude internacional por implantes defectuosos en Aragón

Una paciente aragonesa sospecha ser víctima del fraude internacional de los implantes defectuosos H.

 Le colocaron una prótesis por una hernia y, años después, perdió "sin explicaciones" dos huesos de su cuello, ahora sujeto por un material de hierro.


Lleva más de un año y medio buscando respuestas. Nadie le explica cómo y por qué han desaparecido de su columna dos vértebras. Y lo que debería haber sido una mejora para su calidad de vida ha pasado a convertirse en su peor pesadilla.

Susana (nombre ficticio porque prefiere mantener el anonimato) es una aragonesa que sospecha ser víctima del fraude internacional de los implantes defectuosos, una investigación mundial, coordinada por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ), que determinó que en España hay 25.000 afectados. "Busqué información desesperada por internet. No encontré nada, ni un virus de la gripe, como me dijo el médico, ni nada, que deshiciera los huesos salvo un cáncer", relata a EL PERIÓDICO.

EN UNA PRIVADA

"Solo sé que me pusieron un implante por una hernia discal en el 2009, a los años empecé a tener muchísimo dolor y cuando me hicieron las pruebas se dieron cuenta de que la vértebra superior e inferior a la prótesis habían desaparecido", cuenta.

Esta aragonesa, que se sometió a la operación en una clínica privada de Zaragoza, no ha iniciado acciones legales porque carece de pruebas para demostrar que la culpa fue del implante, pero estaría dispuesta a hacerlo si surge algún paciente más afectado en la comunidad.

"Empecé a darle vueltas a la cabeza cuando vi un reportaje en la televisión sobre este fraude mundial y salía una mujer que, con una prótesis en la rodilla, se le había desecho el hueso por sorpresa", cuenta.

Susana no olvida la cara que puso el doctor cuando vio los resultados y le explicó la situación. "Estaba blanco como la pared y serio. Me habló de que tenía que haber sido una infección, le dije que había pasado una gripe que había terminado en bronquitis y, entonces, me reiteró que había sido eso, pero en ningún caso la prótesis que él había insistido en ponerme", dice.

Los dolores eran "bestiales", tanto que tuvo que acudir a Urgencias varias veces. "Creía que la hernia había ido a más, pero cuando el neurocirujano me pidió las pruebas y llegaron los informes la sorpresa fue ver que las vértebras no estaban", añadió.

La aragonesa recuerda aquel momento en la consulta como "uno de los peores" de su vida, especialmente por la "frialdad" del médico. "Llamó a otro compañero, que le dijo que había que operar, pero como tengo problemas de corazón me dijeron que no iba a aguantar", señala.

VIAJE A MADRID

En aquel momento, su situación era "dramática", dice. "Mi cuello estaba a punto de partirse y la prótesis estaba colgada porque no tenía hernias que la sujetaran. Les pregunté que ahora qué, pero no me dieron solución. Al contrario, me dijeron que me fuera a casa y lo asumiera", relata Susana.

Cuando le contó a su marido y a su hija lo que acababa de sucederle nadie daba crédito. "Lo peor de todo es que no había respuesta y yo solo pensaba en que se me podía partir el cuello. Estaba acojonada porque no quería quedarme tetrapléjica", reconoce. Su hija le consiguió cita con uno de los mejores neurocirujanos de Madrid y allí se operó. "Aquel médico me dijo que cualquier infección deja rastro y no era mi caso. ¿Cómo iba a deshacer dos vértebras una infección en 15 días? Él descartó esa opción y me dijo que estuviera tranquila, que me iba a operar y no me iba a volver a pasar", explica la paciente.

Le colocaron una placa de hierro en el espacio vacío que habían generado las dos vértebras y que es el material que actualmente lleva. "Digamos que tengo un cuello de hierro, atornillado de vértebra a vértebra para suplir ese espacio en la columna, pero todos mis movimientos están condicionados. Apenas puedo bajar la cabeza y la vida se me ha limitado por culpa de algo que todavía no sé lo que fue", señala resignada Susana.

Da "gracias" de que no se produjera una situación "peor", ya que lo temió durante unos días. "En Madrid me di cuenta de que lo que me habían hecho aquí no tenía justificación alguna. Me gustaría poder contactar con algún otro aragonés que le haya pasado, unir fuerzas y saber lo que nos ha pasado", apunta.

EL INFORME

Informe Implantes (Implant Files) ha reunido a 252 periodistas de 58 medios de comunicación de todo el mundo, como Le Monde, NBC, The British Medical Journal o el italiano L’espresso. Los únicos medios españoles que han participado y publicado la información son La Sexta y El Confidencial. Los 25.000 incidentes por las prótesis detectados en España en la última década suponen casi ocho por día y, consecuentemente, un perjuicio grave para la salud del paciente. Desde Zaragoza, Susana sospecha que ella podría ser una de esos 25.000 afectados.


Fuente: www.elperiodicodearagon.com
Fotografía: www.lincolncoppa.cl

lunes, 14 de enero de 2019

Concedidos 800.000 euros para la investigación en cáncer infantil

Se calcula que medio millón de europeos serán supervivientes de un cáncer infantil en el año 2020.

 No obstante, el cáncer sigue siendo la primera causa de muerte no traumática en la infancia.

El programa europeo "Horizonte 20" ha otorgado 800.000 euros al Instituto de Investigación en Ingeniería de Aragón (I3A) de la Universidad de Zaragoza para la investigación en cáncer infantil.


Según han informado desde Unizar en una nota de prensa, esta partida irá destinada al estudio del neuroblastoma y el glioma difuso de troncoencéfalo, dos tipos de cáncer que presentan un alto índice de mortalidad y complejidad terapéutica.

El cáncer infantil se utiliza para designar distintos tipos de cáncer que pueden aparecer en la población infantil antes de cumplir los 15 años, aunque se considera una enfermedad rara por su incidencia: 15 nuevos casos al año por cada 100.000 menores de 14 años, según la Sociedad Española de Hematología y Oncología Pediátricas (SEHOP).

Se calcula que medio millón de europeos serán supervivientes de un cáncer infantil en el año 2020 y que dos tercios de ellos presentarán efectos secundarios a largo plazo que influirán en su calidad de vida.

No obstante, el cáncer sigue siendo la primera causa de muerte no traumática en la infancia. Los más frecuentes son las leucemias, los tumores cerebrales, linfomas y neuroblastomas.

El vicerrector de Política Científica de UNIZAR, Luis Miguel García Vinuesa, junto con el director del I3A, Ignacio Garcés, harán pública esta ayuda mañana acompañados de los investigadores José Manuel García Aznar, María Ángeles Pérez Ansón y María José Gómez Benito, del grupo Modelado Multiescala e Ingeniería Biológica (M2BE).


Fuente: www.heraldo.es
Fotografía: http://isanidad.com/

martes, 8 de enero de 2019

Fallece una anciana de 90 años por meningitis en Zaragoza

Una mujer de 90 años ha fallecido en Zaragoza por meningitis, según han confirmado oficialmente las autoridades sanitarias aragonesas en su útimo Boletín de Información Epidemiológica. El entorno personal de la anciana fallecida ha quedado bajo tratamiento preventivo, como marca el protocolo de actuación sanitaria en estos casos, dirigido a frenar una eventual propagación de la enfermedad.


Salud Pública ha indicado que ahora se está trabajando en la determinación del serotipo que afectó a la anciana, la variante concreta de meningitis que le acabó costando la vida, porque existen una docena de tipos diferentes. Conocer en concreto de cuál se trata resulta muy importante a la hora de encarar los tratamientos y de establecer las medidas de control sanitario y prevención del contagio.

El año pasado se notificaron en Aragón 13 casos de meningitis, de diversos serotipos, según consta igualmente en los registros oficiales de Salud Pública.

Por otra parte, las autoridades sanitarias mantienen activado el protocolo de tratamiento y prevención aplicado tras producirse un brote de rubéola en un matadero de Zuera (Zaragoza). Se notificaron doce casos inicialmente, aunque quedaron a expensas de la confirmación oficial tras las pruebas de laboratorio. El Boletín de Información Epidemiológica que acaba de hacer público el Gobierno aragonés confirma que seis de esos doce casos han dado positivo en las analíticas, mientras se está a la espera de los resultados de los otros seis afectados.

Para evitar la propagación de este brote de rubéola, se están sometiendo a tratamientos preventivos las personas más estrechamente relacionadas con los afectados, y se ha establecido la vacunación de los trabajadores que no son inmunes a esta enfermedad.


Fuente: www.abc.es
Fotografía: www.aragondigital.es

lunes, 31 de diciembre de 2018

Autogestión popular sanitaria en Francia para atender a los chalecos amarillos heridos en las manifestaciones

Al menos cuatro personas han perdido una mano y otras nueve un ojo a causa del llamado armamento no letal usado por la policía francesa contra los chalecos amarillos. La sociedad se autogestiona para prestar asistencia sanitaria en las calles a las decenas de heridos que se cuentan cada sábado. Son los/as "street medics".


Ante las manifestaciones de los gilets jaunes (chalecos amarillos), el Ministerio del Interior francés ha ejercido una demostración de fuerza: blindados de la gendarmeria, cañones de agua, policía a caballo, lanzadores de flash-ball motorizados, granadas lacrimógenas, aturdidoras y dispersoras. Ha convertido el gas lacrimógeno en la atmósfera de las manifestaciones que toman las calles de Francia cada sábado desde hace un mes. La violencia policial ha desencadenado un alto nivel de organización de los equipos de street medic (médicos de calle), voluntarios y voluntarias que asisten con primeros auxilios a los/as manifestantes y eventualmente a la policía.

La represión a las protestas también se cuenta en número de detenciones, muchas de ellas efectuadas antes mismo del inicio de las movilizaciones. Según el diario Le Monde, solamente en París, el sábado 24 de noviembre hubo 103, que pasaron a 412 el sábado 1 de diciembre y a 1082 en la manifestación del 8, día en que en toda Francia el despliegue policial fue de 89.000 efectivos.

“El despliegue policial en estas manifestaciones tiene la finalidad de atemorizar y disuadir a la gente de manifestarse, no de protegerla”, señala Pascal Gassiot, miembro del Observatoire des Pratiques Policières (OPP), una organización creada entre la Liga de Derechos Humanos, la Asociación de Abogados de Francia y la Fundación Copernic en cooperación con el Centre National de Recherche Scientifique.

“Ir a una manifestación no debería ser peligroso cuando el derecho a manifestarse es constitucional. Necesitar la presencia de street medic ya es de por sí delirante”, opina Virgil Leprince, que estudia en el Institut d’Études Politiques de Toulouse (IEP). Virgil ya había ejercido de street medic en su ciudad, Caen, durante las manifestaciones contra la Ley del Trabajo en 2016, “pero de una forma mucho más desorganizada e improvisada”, señala.


El viernes 7 de diciembre por la noche, Mathilde Mourgues e Yves Cartailler, ambos estudiantes del IEP, asistieron a una reunión preparatoria en un parking a las afueras de Toulouse. Allí se encontraron con otras 50 personas. “Ninguna daba su apellido. Solo se autocalificaba como 'confirmada' o 'no confirmada', lo que significa disponer o no de conocimientos de primeros auxilios”, relata Mathilde, que se declaró confirmada. Ella es bombera voluntaria en Figeac, su pueblo de nacimiento.

Unas horas antes del inicio de la manifestación se reúnen para darse algunas consignas, repartirse el material sanitario, que en gran parte donan las farmacias, y organizarse. “Formamos un equipo por persona confirmada, que normalmente será también quien tome las decisiones en el momento de la acción”, explica Mathilde. Ella era la confirmada del equipo que cubría el frente de la manifestación del 8 de diciembre. Asistió sobretodo a heridos de flash ball, que habían recibido impactos en las piernas, en las costillas y en la cabeza.

“Los LBD (lanzador de bolas de defensa) o lanzador de flash ball son armas semi-letales, deberían ser el último recurso antes de sacar la pistola”, explica Gassiot, quien, sin embargo, constata que la policía las utiliza cuando todavía tiene munición de granadas lacrimógenas.

En Toulouse, un hombre de 29 años sigue en coma después de haber recibido un impacto de flash ball en la cabeza durante la manifestación del 1 de diciembre. Al menos nueve personas han perdido un ojo por un impacto de bola de caucho en el marco de las manifestaciones de los Gilets Jaunes, según el balance del colectivo Desarmons-les (Desarmémosles) a día 19 de diciembre. 

Los/as street medic se identifican por vestirse con camisetas blancas y un casco señalados con una cruz roja. Llevan mascarilla y gafas de esquiar o acuáticas (como muchos manifestantes, para minimizar el efecto de los gases). Hay personas que salen por su cuenta con la mochila llena de gasas o sérum fisiológico. Pero los que están organizados bajo el Secours Volontaires de Toulouse han notificado su presencia a la Prefectura, “por lo que en teoría la policía tendría que respetar nuestro trabajo”, señala Virgil. De hecho, hay unidades que han asistido a policías heridos.
“Cuando hay una carga, nosotros nos quedamos pegados contra un muro con las manos levantadas. La policía debería pasar de largo, para que, una vez calmado el movimiento de la masa, podamos asistir a los heridos”, narra el estudiante. Sin embargo, el sábado 15 de diciembre, mientras su equipo esperaba poder ir a buscar a quienes necesitaban asistencia, las Compañías Republicanas de Seguridad —un cuerpo policial francés— les tiraron tres granadas lacrimógenas y les dispararon con el cañón de agua. El mismo sábado, a otro equipo le confiscaron el material.

“No es fácil encontrar un lugar seguro donde atender a los heridos entre las nubes de lacrimógeno, las cargas de flashball o las granadas. Es una situación muy estresante”, expresa Mathilde. El sábado 8, Yves estaba asignado en el mismo equipo que ella, en el frente. Pero sufrió un ataque de ansiedad cuando la policía empezó a cargar con granadas poco después de iniciar el recorrido, que ese día coincidió con la Marcha por el Clima. Una vez recuperado, Yves se fue hacia la parte de atrás, donde se adhirió al grupo a cargo de los heridos graves.

Al menos cuatro personas han perdido la mano a causa de granadas GLI-F4, que contienen explosivos y gas lacrimógeno, según el balance de Désarmons-les. Las granadas GLI-F4, con 20 gramos de explosivo Tonite, han sustituido las granadas ofensivas OF-F1, que contenían 76 g. Prohibidas en 2014, fueron el arma con la que un gendarme mató al joven de 21 años Rémi Fraisse durante las protestas en la Zona a Defender (ZAD) de Sivens.

Las granadas GLI-F4 ya fueron empleadas en la intervención de marzo en la ZAD de Notre Dame de Landes. “Era muy extraño que la policía las utilizara en la ciudad antes de las manifestaciones de los Gilets Jaunes”, explica Ian, miembro de Désarmons-les. La gendarmerie anunció el año pasado que las dejará de usar cuando terminen el stock. Ian teme que serán reemplazadas por las GM2L, que ya han empezado a aparecer. Granadas que liberan gas lacrimógeno y crean un gran estruendo, pero no contienen explosivo.

“También utilizan granadas de desencerclamiento”, afirma Gassiot. Proyectan 18 trozos de caucho que salen disparados en todas direcciones, causan un fuerte trueno y pueden contener gas lacrimógeno. “La policía, supuestamente, debe servirse de ellas cuando están acorralados y quieren abrir un corredor. Pero hemos constatado que a veces lo utilizan casi por diversión”, apunta. La policía utiliza granadas de desencerclamiento frecuentemente en los barrios populares, según Ian de Désarmons-les: “desde 2016, observamos un uso ofensivo más que defensivo de estas armas”, remarca.

Ante un herido de granada, “teníamos que hacer venir a una ambulancia, pero era imposible hacerla llegar hasta el Jardín Japonés, los alrededores eran un caos”, recuerda Yves. Allí, su equipo reanimó a un hombre con electroshocks, que la confirmada del grupo había traído por su cuenta.

En cada equipo una persona lleva un geolocalizador. La coordinadora del street medic, Manon, se encuentra fuera de la manifestación, en una habitación desde donde controla la ubicación de cada unidad. En el caso de necesitar una ambulancia, ella se comunica con el servicio de urgencias para trazar un recorrido hasta el lugar más cercano y seguro posible de donde se encuentra el paciente.


“Nuestro trabajo es administrar las curas básicas, sin medicamentos. Ayudar a la gente a respirar, proporcionar sérum para los ojos, vendajes, o ver si alguien que ha recibido un golpe en la cabeza responde de forma lógica, si no está consciente, ver si tiene pulso…”, explica Mathilde. En el equipo, otra persona filma en vídeo para dejar constancia de las prácticas que han llevado a cabo. “Si alguien está en el suelo en medio de los enfrentamientos, lo primero es sacarlo de allí. Si esta persona luego tiene una secuela, se nos podría acusar a nosotros, cuando su lesión en realidad viene de la carga policial. Aunque al trasladarlo, también podemos hacer un mal movimiento. Actuamos en tierra de nadie”, reflexiona Virgil, que todavía tiene los vídeos del sábado pasado en el móvil.

“Consideramos que hay un antes y un después de [Manuel] Valls (ministro de Interior entre 2012 y 2014)”, señala Gassiot. “Dio un giro al comportamiento de las brigadas de antidisturbios, pasaron a entrar mucho más en contacto con los manifestantes, lo que genera mucha más tensión y enfrentamientos”, concluye el portavoz del observatorio.

Particularmente, en las prácticas policiales en las manifestaciones de los Gilets Jaunes confluyen distintos factores que ponen a la policía nerviosa, expone el portavoz del OPP. Por un lado, el tramo de la manifestación no está declarado. Los antidisturbios no se sienten en su territorio. Por otro lado, las protestas tienen un carácter imprevisible. Los manifestantes pasan de cantar “CRS con nosotros” a lanzarles piedras”. Pero, por encima de todo, el Ministerio ha movilizado todo cuerpo de policía capaz de salir a la calle. Lo que incluye las Compañías de Securización y de Intervención (CSI) o la policía local. “Cuerpos que han sido armados, pero no formados para la ocasión y que desencadenan el pánico a la mínima”, apunta Gassiot.

Por encima de todo, el Observatorio señala la presencia de la Brigada Anti Criminalidad [BAC], como la más problemática. “Tienen un carácter provocador, cultivan la tensión, aúllan mientras corren o cargan. Normalmente van de paisano, aunque armados, mucha gente los confunde con militantes de extrema derecha”, asegura el portavoz.

Los CRS y la Gendarmerie Mobile son cuerpos entrenados y equipados para resistir a la presión inherente a un cuerpo de antidisturbios. “Tres piedras no deberían hacerles perder el control. Entonces entendemos que su violenta reacción en estas manifestaciones responde a una decisión política desde arriba: dar miedo para disuadir a la gente de salir a manifestarse. Y funciona”, sentencia Gassiot.

La BAC el sábado 15 lanzó granadas lacrimógenas en la plaza del Capitole, la plaza central de Toulouse, mientras llovía, lo que aumenta la nocividad de los gases. “Di suero ocular a niños de 2 años”, relata Virgil. “El día que no sean necesarios los/as street medic en las manifestaciones estaré más que contento”, concluye. De momento, la autogestión popular en forma de asistencia en primeros auxilios es más que necesaria.


Fuente: www.elsaltodiario.com
Fotografías: street medic mujer pared: www.lesinrocks.com / street medic hobre spray: alexandremonbailly.blogspot.com / street medic cazadora vaquera: jactiv.ouest-france.fr

lunes, 24 de diciembre de 2018

El Hospital San Jan de Dios de Zaragoza se integra en el SALUD: ¿Privatización encubierta?

La decisión de esta integración fue tomada en el Consejo de Gobierno de Aragón y le asignaría una población de 65.000 pacientes crónicos complejos además de los servicios que hasta ahora prestaba mediante conciertos.


La Asociación en Defensa de la Sanidad Pública de Aragón (ADSPA) ha calificado la integración en el Salud del Hospital San Juan de Dios como una privatización encubierta, y se realiza “inyectando” a la Orden Hospitalaria San Juan de Dios, la entidad privada vinculada a la Iglesia que gestiona el centro médico, parte del dinero público de la Sanidad Pública que debería ir destinado a fortalecer el sistema sanitario público.

Para ADSPA, está demostrado que la provisión pública de servicios sanitarios tiene menores costes para obtener los mismos resultados en salud y que el empleo público se realiza en mejores condiciones laborales y salariales que el privado.

Desde la organización en defensa de la Sanidad Pública advierten que la gestión pública de los servicios y su contabilidad son más transparentes y aprovechan para recordar al Gobierno de Aragón el fracaso del Consorcio con la MAZ –CASAR-, que su reversión al SALUD costó al erario público unos 20 millones de euros y del que sus cuentas están siendo investigadas todavía por el Tribunal de Cuentas del Estado por haberse observado numerosas irregularidades que pueden ser constitutivas de delito.

“El Gobierno de Aragón se pliega a los dictados de las empresas sanitarias privadas que pretendiendo ampliar sus negocios con financiación pública, siguen insistiendo, en que se impulse estas y otras formas de ‘colaboración’ entre los sectores público y privado”, afirman desde la ADSPA, recordando que esta misma semana la Fundación IDIS que aglutina a los principales grupos de hospitales y clínicas privadas así como de compañías aseguradoras del Estado, también abogaba en una revista médica por un modelo “sinérgico” entre sanidad pública y privada.

Por todo ello desde la ADSPA reclaman al Gobierno de Aragón que “destine el dinero público asignado a esta integración para dotar de personal, medios y recursos propios al SALUD mediante una gestión 100%  pública y eficiente”.


Fuente: http://arainfo.org
Fotografía: www.heraldo.es

martes, 18 de diciembre de 2018

Aspen Pharmacare multiplicó sus beneficios al retirar cinco medicamentos contra el cáncer

El laboratorio Aspen Pharmacare ha multiplicado los ingresos obtenidos por cinco medicamentos anticancerígenos tras retirarlos en 2014 del mercado español y obligar así a los hospitales a adquirirlos en terceros países, donde la compañía ha logrado imponer precios hasta 30 veces más elevados, según documentos a los que ha accedido EL PAÍS.

Estos fármacos no tienen otros que los puedan sustituir y Aspen mantiene desde hace un lustro un pulso con el Ministerio de Sanidad para incrementar sus precios hasta en un 4.000%. En su estrategia, la empresa llegó a plantearse “destruir” lotes enteros de medicinas tras meses de desabastecimiento, según desveló una investigación del diario británico The Times. Sanidad se ha negado hasta ahora a acceder a estas pretensiones (la última vez a primeros de este mes) pero los elevados precios internacionales acaban beneficiando igualmente a la farmacéutica.

Según los datos obtenidos por el diario EL PAÍS, los hospitales españoles pagan hoy 104 euros por cada caja de clorambucilo (para el tratamiento de la leucemia linfática crónica), 30 veces más que los 3,37 euros que costaba en 2014. El busulfano (utilizado para otros tipos de leucemia) se paga hoy a 244,4 euros, 20 veces más que entonces. El melfalán, útil contra varios tumores, ha multiplicado su precio 19 veces. La tioguanina y la mercaptopurina, también indicadas contra la leucemia, son hoy seis y siete veces más caras, respectivamente. Con la última molécula, sin embargo, a la empresa le salió en 2016 un competidor que la vende algo más barata.


Aspen Pharmacare no ha contestado a las peticiones de información de dicho diario. Con sede en Sudáfrica, la compañía adquirió en 2009 su lote de fármacos a GlaxoSmithkline. Poco después empezó a exigir a varios Gobiernos grandes aumentos de precio. En una de 2015, el máximo responsable de la compañía en América Latina, Carlos Abelleyra, resumía así la filosofía de la compañía: “Aspen no investiga, lo que ha logrado que nuestro crecimiento sea tan fuerte es que determinamos de manera muy inteligente las necesidades de ciertos mercados”.

UNA DÉCADA DE CONTROVERSIAS


  • 2009. Aspen Pharmacare compra a GlaxoSmithKline cinco fármacos contra varios tipos de cáncer hematológico.



  • 2012. Correos internos de la empresa revelan que esta pretende aumentar los ingresos obtenidos de los sistemas sanitarios públicos europeos.



  • 2013. Aspen pide al Gobierno italiano un incremento del 2.100% y al español, del 4.000%. Varios países sufren desabastecimientos.



  • Abril de 2014. Aspen retira sus productos de España ante la negativa del Ministerio de Sanidad a atender sus peticiones.



  • Octubre de 2016. Italia multa a Aspen con 5 millones de euros.



  • Febrero de 2017. La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) española abre una investigación por “practicas abusivas”.



  • Mayo de 2017. La Comisión Europea abre otra investigación contra Aspen por “subir injustificadamente” los precios.



  • Noviembre de 2018. La Comisión Interministerial de Precios de los Medicamentos del Gobierno español rechaza de nuevo las demandas de Aspen.

En 2013, Aspen tuvo un primer enfrentamiento con el Gobierno italiano, que se negó a multiplicar el precio de los cinco fármacos. Durante la pugna, el laboratorio incurrió en prácticas irregulares que le acarrearon una multa en 2016 de cinco millones de euros por las autoridades de la competencia del país.

En España, los momentos de mayor tensión se produjeron a finales de 2013, cuando Aspen llegó a pedir incrementos que multiplicaban por 40 los precios iniciales, según fuentes sanitarias. Ante la negativa de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps), la compañía dejó comercializar sus productos en el país a finales de abril.

Proceso abierto

A principios de 2017, la Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia (CNMC) también puso el foco en Aspen por “prácticas abusivas”. El proceso quedó en suspenso cuatro meses más tarde, cuando la Comisión Europea anunció su propia investigación al detectar prácticas irregulares en varios Estados miembros. La Comisión afirma que el proceso sigue abierto y que no informará de él hasta su conclusión.

La situación de bloqueo entre Aspen y el Gobierno español fue tratada el día 30 del pasado mes por la Comisión Interministerial de Precios de Medicamentos, que estudió la última propuesta de la farmacéutica. Esta sigue solicitando un aumento que va de ocho a 40 veces más sobre los precios de referencia de 2014, algo que el Gobierno, de nuevo, rechazó. El proceso, sin embargo, sigue su curso y queda abierto un plazo de alegaciones en el que la compañía podría presentar precios más bajos. Sanidad asegura que está culminando un expediente que remitirá a la Comisión Europea para que sea incorporado a su investigación.

Todas las fuentes consultadas admiten que el de Aspen es “un caso extremo” en el sector. “Lo primero que hacen es quedarse con los llamados fármacos huérfanos. Son moléculas sin competencia porque son baratas y no interesan a los grandes laboratorios ni a los fabricantes de genéricos”, explica un directivo del sector. “Una vez logrado el monopolio de facto, echan un pulso a las autoridades sanitarias. Casi siempre lo ganan porque consiguen subir los precios o se retiran de ese mercado para desviar las compras hacia otros donde sí los han subido”, añade esta fuente.

Francesc Bosch, jefe de hematología del Hospital Vall d’Hebron de Barcelona, explica que “aunque ahora existen tratamientos más modernos, eficaces y caros, el clorambucilo y el resto de fármacos de Aspen siguen siendo imprescindibles”. “Sirven para aquellos pacientes en los que se busca más frenar el avance de la enfermedad que curarla, ya que no está indicado someterlos a los tratamientos más agresivos”, añade. Bosch se muestra muy crítico con estas prácticas: “Hay que dedicar el dinero a la investigación y la práctica clínica. Todo esto no hace más que crear problemas a médicos y pacientes”.

Ramón García Sanz, presidente electo de la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia, comparte esta visión, pero también apunta a “los bajos precios de referencia existentes en España”. “Algo estamos haciendo mal cuando a nadie le interesa fabricar un medicamento que sigue siendo necesario. Esto crea las condiciones para que algunas empresas lleven a cabo este tipo de prácticas”, concluye.

"DESTRUIR" MEDICAMENTOS COMO ARMA DE PRESIÓN

La empresa farmacéutica Aspen Pharmacare mantuvo a partir de 2013 una intensa pugna con el Ministerio de Sanidad español. La empresa empezó pidiendo un aumento de los precios cercano al 4.000% y acabó retirándolos del mercado español, en abril de 2014, al no ver atendidas sus pretensiones. El motivo alegado por Aspen era que no podía seguir vendiendo en España porque a los precios fijados por Sanidad le resultaba insostenible.

Sin embargo, una investigación del diario británico The Times, que tuvo acceso a correos internos de la compañía, desveló hace un año su agresiva estrategia. Un mensaje, fechado en octubre de 2014, evidencia que, pese a lo afirmado por la empresa, Aspen Pharmacare seguía teniendo importantes inventarios de fármacos en España que no sacaba a la venta. Un empleado preguntó qué hacer con ellos y la respuesta de un alto ejecutivo fue que “la única alternativa es destruirlos o donarlos”.

Los mensajes revelan que, a partir de 2012, Aspen se fijó como objetivo grandes incrementos de los precios que los Gobiernos pagaban por sus fármacos. En los meses siguientes, Alemania, España, Italia, Bélgica y Grecia, entre otros países, sufrieron problemas de abastecimiento.


Fuente: https://elpais.com
Fotografías: Bote de pastillas: www.diariodenavarra.es / Gráfica: https://elpais.com